1- Historia.
El campo fue donado al colegio por un ex alumno por medio de un decreto en el año 1905, ya que hacia tiempo que el Colegio venia pidiendo un predio deportivo CERCA del edificio de Bolivar, pero no podía pagar el precio de un terreno en pleno centro. En 1914, otro decreto-ley confirmó esta cesión de terrenos. Posteriormente, se eleva el estatus de la donación y se sanciona la ley 9.685, de septiembre de 1915, que establece el destino del campo: "Art. 1º Destínase para plaza de ejercicios físicos del Colegio Nacional de Buenos Aires, la fracción de tierra fiscal que actualmente ocupa..."
Luego de que nuestro colegio se incorporara a la esfera de la UBA como dependencia universitaria (recordemos que el colegio, al no ser unidad académica, no puede poseer propiedades), otras dos leyes ratifican nuestro derecho (en cuanto a lo legal) a poseer el campo: la nº 12.249, de 1935, que declara de propiedad de la UBA todos los terrenos y edificios fiscales que en ese momento ocupaban sus dependencias, y la nº 20.654, de 1974, que dispone que son propiedad de la UBA "...los bienes de cualquier naturaleza que actualmente le pertenecen", confirmando la ley anterior.
Aunque la UBA tuviera tres leyes respaldando su derecho a poseer lo títulos de propiedad de los terrenos, la Universidad nunca completó los trámites legales necesarios para consolidar los títulos.
2- CAPM SA
El 15 de noviembre de 1989, el entonces presidente Carlos Menem, firmó el decreto1279/89, mediante el cual se dio origen a la Corporación Antiguo Puerto Madero (CAPM SA), una sociedad anónima cuya gestión se repartió equitativamente entre el Gobierno de la Nación y el Gobierno de la Ciudad de Buenos aires, más una sociedad empresarial. Los terrenos cedidos por decreto se transformaron en propiedad de la corporación, que se encargaría de confeccionar un Plan Maestro de urbanización a seguir para el reciclaje de la zona.
Vale aclarar que en distintas oportunidades los puestos del Directorio de CAPM SA fueron ocupados por distintos ex-alumnos del CNBA, incluyendo la presidencia en al menos dos períodos.
3- El "Master Plan" de Puerto Madero.
En primera instancia, la Corporación refaccionó los viejos depósitos del lado Oeste de los diques, y luego de prometer una restauración similar del lado Este, con construcciones bajas al estilo de las originales; cedió a los intereses privados y confeccionó un plan maestro en donde se proyectaban edificios de baja altura frente a los diques, parques en la zona de la Av. Costanera y una serie de rascacielos sobre las cuatro avenidas que cruzaban los puentes de acceso. Las distintas presiones y arreglos entre sus funcionarios y las empresas constructoras provocaron una gran "flexibilidad" en el cumplimiento del plan, a merced de las fluctuaciones financieras de las últimas dos décadas. La promesa de amplios espacios públicos de acceso libre fue cumplida a medias, ya que la superficie del proyecto original destinada a dicho objetivo no fue acatada en lo más mínimo.
También es sabido que reiterados incendios (algunos de ellos comprobados como intencionales) responderían a los crecientes intereses de los emprendimientos privados en utilizar los amplios terrenos de la Reserva Ecológica para una nueva sección del barrio.
El Anexo I del decreto 1279/89 establece “Que dicha sociedad tendría por objeto la confección de un plan maestro de desarrollo urbano, el estudio de la infraestructura urbana a incorporar y la promoción de inversiones en el área, la actividad inmobiliaria y la construcción de obras nuevas y/o remodelaciones en la zona de las obras necesarias para convertirla en un polo de desarrollo urbano basado en una genuina inversión, con participación de capitales nacionales y extranjeros, como asimismo la venta y/o locación de las tierras pertenecientes al área en cuestión, con el indudable beneficio fiscal que este representa.”
En cuanto al terreno ocupado por el Campo de deportes, su ubicación representa una de las zonas más deseadas para el emplazamiento de edificios de gran altura por su ubicación estratégica a pocas cuadras del pleno centro financiero de la ciudad. Como fue explicado anteriormente, las parcelas que dan a las avenidas de acceso fueron destinatarias de un valor de FOT de 6. El Factor de Ocupación Total es el número que determina la altura máxima en que se puede construir para arriba, en relación a la superficie horizontal del terreno. Eso quiere decir que, según el Master Plan de la Corporación, en la manzana sobre la que se encuentra la cancha de rugby y fútbol de nuestro campo se puede construir en altura lo equivalente a 6 veces su superficie. El actualmente destinado a canchas de fútbol y atletismo tendría un bajo valor de FOT, y por lo tanto de valor mucho menor al otro.
4-El Juicio
En 1999 la Universidad de Buenos Aires inicia una demanda contra la Corporación Puerto Madero con el fin de obtener:
1) La nulidad del decreto de Menem que le transfiere la propiedad del campo de deportes a CAPMSA y
2) la inscripción en el registro de la propiedad inmueble de los títulos sobre el campo a favor de la UBA.
Luego, el 16 de junio del 99, el juez dicta la Medida de “No Innovar”, que dispone que “la Corporación Puerto Madero deberá abstenerse de llevar a cabo toda clase de conductas que impliquen la turbación de la posesión de la UBA sobre el predio en cuestión”
Hoy día ya se cumplieron todas las etapas judiciales correspondientes y lo único que falta es que la UBA pida sentencia.
• En el Código Procesal de la Nación se establece para todo proceso judicial que si éste no es impulsado por el lapso de 6 meses, el expediente de ese juicio puede terminar por inacción y se produce la caducidad del mismo.
Durante el desarrollo del juicio, han habido varios acuerdos entre la UBA y CAPMSA para suspender las acciones legales y para congelar a su vez los plazos de vigencia del juicio establecidos por el Código Procesal de la Nación; medida que suponemos ha sido utilizada para estimular las negociaciones entre ambas partes. Las negociaciones han llegado a varios acuerdos en distintos años, y todos han tenido que ser abandonados gracias a la acción conjunta de la comunidad educativa del colegio, que siempre se opuso a todo tipo de venta del campo de deportes, cualquiera sea la forma en que se presente. En el marco de una de estas suspensiones se ha intentado llevar a cabo el “Acuerdo Tripartito” del año 2006 (entre CAPMSA, la UBA y la Armada), que implicaba la venta de las parcelas correspondientes a las canchas de fútbol y rugby, el pedazo más grande del campo, a cambio de una escasa retribución económica y de reubicarnos en una zona que es inundable.
Actualmente, el juicio continúa y no existe un acuerdo para la suspensión de los plazos de vigencia del juicio establecidos por el Código Procesal, pero el problema es que desde el 29 de octubre del 2008 la Universidad no ha hecho nada para llegar a la sentencia, ya que es lo único que falta para terminarlo. No ha hecho nada para ganar el juicio, ni siquiera para evitar que el juicio se caiga.
El tiempo corre, y si antes de fines de mayo la UBA no activa el expediente, todo lo que se hizo en estos 10 años se pierde, perdiendo así todo tipo de derecho (en cuanto a lo legal) sobre el terreno.
5- Nuestro Campo y las Nuevas Negociaciones
Su posición en un barrio tan codiciado tienta, obviamente, a los intereses de los grandes especuladores inmobiliarios. Y por lo tanto tienta a la Corporación Puerto Madero, que se ha encargado desde su creación de vender a distintas empresas privadas lo que le fue asignado para urbanizar como patrimonio público.
La actual oferta que la Corporación le plantea a la Universidad consiste en intercambiar la zonificación (que define en qué zonas se puede construir en altura y cuánto) de nuestros terrenos y otros linderos pertenecientes a la Corporación, y la posible apertura de una calle a través del campo (extensión de Trinidad Guevara).
Como ya hemos visto que a la Corporación le fue difícil intentar comprar parte de nuestros terrenos como si fuera fácil, hoy día las estrategias que usa para sacar provecho de la situación de nuestras tierras, o apropiarse de ellas, son otras. La oferta de negociación de CAPMSA consiste en entregarle a la UBA los títulos de propiedad sobre el campo y una “compensación económica” de 1 millón de pesos. Todo esto es a cambio de que la Universidad avale y apoye ante la Legislatura porteña un proyecto de re-zonificación del área que la Corporación ya está impulsando.
Aparentemente, CAPMSA necesita del acuerdo con la UBA para facilitar en la Legislatura la aprobación del proyecto que le permitiría hacer multimillonarios negocios. Hoy día la Corporación posee terrenos de una manzana del barrio, en donde también está asentado una parte de nuestro campo. Esa manzana tiene límites para la construcción en altura, por lo que el precio de la propiedad se reduce drásticamente. Si la Corporación logra acordar con la UBA, podrá revertir esta situación que le impide construir en los terrenos que posee en dicha manzana, y satisfacer los intereses de los grandes especuladores inmobiliarios.
El proyecto prevé también la apertura de la calle Trinidad Guevara que desde el corrimiento del Campo de deportes en 1925 fue habilitada como callejón sin salida de acceso peatonal; atravesando entonces lo que actualmente son las dos canchas de handball.
Cuando nos enteramos de estas nuevas negociaciones, las autoridades del colegio nos comunicaron del siguiente proyecto frente a la oferta de CAPMSA: aceptar el cambio de zonificación propuesto por la Corporación y pedir que exista una legislación que no permita la construcción de la calle. También, además de los títulos, solicitar un gimnasio con subsuelos para estacionamientos (para generar recursos propios) y aumentar la suma de dinero ofrecida por la Corporación como “compensación económica”.
A continuación, reproducimos las posturas de algunas de las partes de la comunidad educativa, según fueron pedidas por escrito:
• Posición de la Comisión Directiva de la Asociación Docente:
1) Forma parte del patrimonio edilicio del CNBA aunque no tenga aún el título de propiedad definitivo
2) Comparte con el CENBA la voluntad de su defensa
3) Brega- y confía en el éxito final por su preservación TAL COMO ESTÁ, sin cambio alguno.
4) Confía en que la Corporación Puerto Madero no avanzará en sus designios privatizadores toda vez que en la misma se hallen ex-alumnos
5) No confiamos sino en nuestras propias fuerzas y por eso apoyamos toda iniciativa que se realice en su defensa patrimonial.
• Posición de la Asociación Cooperadora .Amadeo Jacques.
La Asociación Cooperadora Amadeo Jacques es la asociación de padres del CNBA, que ha colaborado con su mantenimiento y cumplimentado su tarea de vincular a la comunidad educativa del colegio, desde su creación hace 50 años.
Dentro de su estatuto, en su artículo 1ero se establece dentro de sus roles el propender a sostener el campo de deportes que el CNBA posee desde hace casi 100 años
Nuestra asociación ha mantenido históricamente la posición de defensa de los intereses del colegio, adhiriendo y promoviendo a numerosos actos en reconocimiento de la titularidad del dominio por parte de la UBA de los terrenos del campo de deportes. Por ello nunca adherimos a proyecto alguno de venta o de arreglo extrajudicial. Esperamos ansiosos el fallo de la justicia y sólo adheriremos a conciliaciones en sede judicial que impliquen el reconocimiento liso y llano sin ningún condicionamiento de la titularidad del dominio de la UBA y que no impliquen restricciones a su dominio en sus capacidades constructivas. La decisión sobre este último punto le cabrá sólo a la comunidad educativa del Colegio, en la medida que implique resarcimientos en especie que aseguren un campo de deportes de jerarquía y de uso para siempre de las generaciones futuras de estudiantes del Colegio; y una vez concluido el proceso judicial con la entrega del título de dominio perfeccionado definitivamente a su verdadero y único titular histórico: el Colegio Nacional de Buenos Aires.
Walter Papú. Presidente.
• Posición de las autoridades del colegio
Una defensa del Campo de Deportes del Colegio Nacional de Buenos Aires con pretensión de justicia no puede estar vinculada a la intransigencia obcecada del fanatismo ideológico, así como tampoco puede sustentarse en un pragmatismo exacerbado, propio de la dinámica de una subasta mercantil.
Resulta preciso considerar que más allá de toda conveniencia comercial o inmobiliaria, el campo de deportes constituye un complemento mediante el cual los jóvenes estudiantes nutren desde la práctica deportiva y el sano esparcimiento, justamente a esa conciencia crítica tan íntimamente relacionada con la búsqueda de la racionalidad y la excelencia académica.
Como se señalara anteriormente, no se trata de incurrir en una defensa cerril. Se trata de poner las cosas en su justo medio. La enajenación no puede ser, ni por lejos, una alternativa. Tampoco la lógica del toma y daca. Es que defender la educación, además de expresar un compromiso, significa poner manos en el asunto, lo que implica no sólo defender el predio, sino además regularizar definitivamente su situación dominial, mejorar su situación edilicia, y adecuarlo mediante una política presupuestaria acorde y sostenida en el tiempo, a las necesidades funcionales y operativas de la comunidad educativa del Colegio Nacional de Buenos Aires.
Lic. Virginia Gonzáles Gass
Prof. Fabián Schipani
Lic. Andrea López
Prof. Rosa López de del Águila
Comisión de investigación sobre el campo de deportes.
CENBA.
domingo, 12 de abril de 2009
domingo, 22 de marzo de 2009
Todo lo que siempre quiso saber sobre el Campo de Deportes y nunca se atrevió a preguntar
Breve reseña sobre el Campo de Deportes
La historia del Campo de Deportes del CNBA empieza con la cesión de tierras del poder Ejecutivo Nacional a la Universidad de Buenos Aires, para ser utilizadas para el emplazamiento de una “Playa de Ejercicios Físicos” destinada a los alumnos del Colegio Nacional. La parcela se encontraba en 1914 en el terreno fiscal del Puerto Madero, inaugurado en 1897 y de propiedad estatal. Hacia 1907, el puerto ya resultaba obsoleto para el movimiento de barcos que llegaban a la ciudad, por lo que se procedió a la construcción de uno adecuado para la demanda: el Puerto Nuevo.
Durante siete décadas, el Campo de Deportes se mantuvo junto a un viejo centro de jubilados de la Armada, rodeado de silos de actividad cada vez menor, vías ferroviarias y construcciones en creciente abandono. Los proyectos para urbanizar el viejo puerto y transformarlo así en un barrio más se multiplicaron a lo largo de los años.
La UBA nunca poseyó un título sobre las tierras del Campo de Deportes, ya que éstas fueron simplemente cedidas mediante la ley 9.685 el 28 de Septiembre de 1915. En las décadas siguientes, el dominio de la UBA sobre el terreno fue ratificado el 4 de Octubre de 1935 por el artículo 1 de la ley 12.246 y en 1974 por la ley 20.654.
Imagen adjunta:
¿Qué es CAPM SA?
En noviembre de 1989, el entonces presidente Carlos Menem firmó un decreto creando la Corporación Antiguo Puerto Madero Sociedad Anónima (CAPMSA) con el objetivo de urbanizar la zona. Dicha Corporación está formada por representación del Gobierno de la Ciudad y de La Nación, en un 50% cada uno. El Gobierno de la Nación que debió ceder los títulos de las tierras (antes tierras fiscales) a la Corporación. Desde entonces, esta Corporación se encargó de confeccionar un Plan Maestro con un nuevo trazado de calles, delimitación de parcelas y asignación de estas últimas para distintos tipos de emprendimientos desde hoteles, terrazas y torres hasta una serie de comercios y parques. La venta de los terrenos se realizó a distintos grupos privados, asesorados por la misma CAPMSA que rápidamente iniciaron la construcción en altura, que en ya 20 años logró transformar un terrenos fiscal con largo abandono en el barrio más caro de toda Buenos Aires. A pesar del plan de diseño urbano que se confeccionó, la construcción en altura y la distribución de las torres no lo respetó en lo más mínimo.
Es sabido que las presidencias de Menem se caracterizaron por una larga lista de privatizaciones. Este decreto no es la excepción:
“Que dicha sociedad tendría por objeto la confección de un plan maestro de desarrollo urbano, el estudio de la infraestructura urbana a incorporar y la promoción de inversiones
en el área, la actividad inmobiliaria y la construcción de obras nuevas y/o remodelaciones en la zona de las obras necesarias para convertirla en un polo de desarrollo urbano basado en una genuina inversión, con participación de capitales nacionales y extranjeros, como asimismo la venta y/o locación de las tierras pertenecientes al área en cuestión, con el indudable beneficio fiscal que este representa.”
( http://www.porlareserva.org.ar/Decreto1279.htm )
¿Cuál fue la situación que debió enfrentar la UBA?
La Universidad de Buenos Aires vio en ese momento superpuestas las jurisdicciones establecidas por un lado por las tres leyes que le adjudicaban el terreno del Campo de Deportes; y por el otro por el decreto de necesidad y urgencia que las cedía a la Corporación Antiguo Puerto Madero S.A.
En este marco, inició un litigio ante el Juzgado en lo Civil y Comercial Federal nº 9, Secretaría nº 17; que se caratuló “UBA c/CAPM S.A. s/proceso de conocimiento”.
¿Qué pasó en el 2006?
Hacia 2006, la Corporación Antiguo Puerto Madero S.A. propuso a la Universidad de Buenos Aires la venta de una parcela del Campo de Deportes del CNBA que el Plan Maestro de urbanización del barrio dotaba de un FOT (El Factor de Ocupación de Terreno o FOT es un número que establece cuán alta puede ser una torre construida sobre una superficie dada. Está directamente relacionada con el valor del terreno, ya que un terreno donde se pueden construir torres más altas vale mucho más que uno donde sólo se pueden construir unos pocos pisos.) de alrededor de 13.000 m²; a cambio de ceder terrenos aledaños en retribución, al mismo tiempo que la UBA utilizaría U$S 2.200.000 provenientes de la venta del lote para realizar obras en beneficio de la Armada, que cedería a su vez una tierra adyacente en abandono. El mapa proyectado por el Acuerdo Tripartito de 1998, propuesto por CAPM SA fue utilizado nuevamente, enviándoselo al Consejo Superior de la UBA.
De la venta de la parcela, la UBA se quedaría con el 70%, y CAPM SA con el 30%, pero la Universidad no recibiría estrictamente dinero, pudiendo éste ser reemplazado por “obras de infraestructura por un equivalente a dicha suma”.
Frente a la inminente venta de la sección del Campo de Deportes, no solo sin consulta a la comunidad educativa sino claramente a espaldas de esta, y al pacto que incluía una sub-valoración del lote y un “canje” por una sección anegadiza, el CENBA se organizó a pesar de la desinformación y los arreglos ocultos por parte del Consejo Superior, organizó marchas en reclamo por la conservación de las parcelas originales, contactó legisladores y cuerpos de los medios de comunicación para divulgar el negociado y logró mantener la parcela en disputa.
Sin embargo, dos terrenos aledaños que no pertenecían originalmente a la UBA, sino que se encontraban en condición de comodato; y habían sido utilizados en los últimos años como canchas de hockey y fútbol fueron efectivamente expropiados por CAPM SA, iniciando un proceso que actualmente continúa en desarrollo, de avance paulatino sobre la propiedad pública. Separados por la inconclusa calle Trinidad Guevara, el terreno sur de alto FOT fue vendido para construcción de las Torres del Yacht, y el norte se mantuvo como baldío relleno con escombros extraídos de la nueva edificación en progreso debido a la asignación de un bajo FOT gracias al plan de urbanización del barrio.
¿Qué está ocurriendo actualmente?
Hace unas semanas, nos enteramos por el diario Perfil que la UBA ha iniciado tratativas con la Corporación Antiguo Puerto Madero S.A. que podrían implicar la venta parcial o total de nuestro predio. A partir de esta nota y de las declaraciones de Virginia González Gass, obtuvimos algo de información al respecto. Según tenemos entendido, la Corporación pretende cambiar la zonificación del área para, por un lado, cambiar la edificación. Los espacios marcados en el mapa con el color rosa son de edificación (FOT) baja (es decir bajo precio); mientras que los marcados en violeta, de FOT alto (alto precio). La primera, está constituida por un terreno vecino que es propiedad de CAPMSA (donde actualmente sólo hay escombros), un predio de la armada, y una parte de nuestro campo. La segunda, corresponde al resto de nuestro predio y las torres del Yatch. Uno de los puntos de la negociación es intercambiar las zonificaciones de ambos terrenos(Como Puerto Madero está diagramado en damero, no es posible que dos parcelas adyacentes tengan la misma zonificación (para evitar una sobreconcentración de torres). Por lo tanto no se puede cambiar una sola zonificación sin cambiar la adyacente. Es por eso que se habla de intercambiarlas.).
El otro proyecto que está en juego es la prolongación de la Calle Trinidad Guevara a través del campo hasta el Boulevard de los Italianos, lo que obviamente reduciría nuestro terreno drásticamente.
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Tanto en las reuniones con la mesa directiva, como en la asamblea, la rectora nos dijo que, si vamos por el sí a conservar todo el campo (incluidos los actuales escombros), no vamos a tener posibilidades. A cambio, propone una negociación: cedemos al tema de las zonificaciones y a cambio pedimos: el título de propiedad del campo; añadir, en la zonificación, que esa calle no podrá ser construida nunca; además del millón de pesos, pedir que se construya un gimnasio como el proyecto que tiene la cooperadora, que incluya tres pisos de subsuelo de estacionamiento para ser autogestionados por el colegio y tener ingresos propios. Sin embargo, también nos dijo que esta propuesta la había hecho a Más Vélez (secretario general de la UBA) para “ganar tiempo”.
Lo que a muchos oradores les resultó sospechoso, es que lo que se está negociando es en última instancia voluntad de la legislatura porteña. ¿Por qué CAPMSA ofrece dinero por algo sobre lo que la UBA no tiene poder de decisión?
Ante esta incertidumbre, la asamblea se pronunció firmemente en contra de cualquier venta, parcial o total, de las propiedades del Colegio. Denunció también la complicidad de los gobiernos de la Nación y de la Ciudad, no sólo por formar parte de la Corporación Puerto Madero, sino también por el vacío presupuestario que generan en la educación. Las autoridades de la UBA, a través de políticas de autofinanciamiento (ya sea la privatización de los posgrados, la venta de sus propiedades, etc.) son cómplices de la miseria educativa. La contraoferta de González Gass, por más tentadora que parezca, sigue siendo un intento de negociar lo innegociable.
Con esta perspectiva, decidimos organizar un festival en el campo como medida de protesta y para la difusión de este problema. También organizamos una comisión encargada de la difusión (difusion-campo@googlegroups.com) decidimos que la mesa directiva redactara un comunicado al respecto. Por último, el jueves 5 a las 14.30 habrá una nueva asamblea.
Una vez más, ante el riesgo de perder el campo de deportes
A nuestros docentes, padres, no docentes y compañeros ex alumnos,
Todos nosotros conocemos ya la problemática de nuestro campo de deportes: ubicado en Puerto Madero, uno de los pocos terrenos sin edificar, ha sido objeto del ferviente deseo de los inversores inmobiliarios de la zona desde hace mucho tiempo. La Corporación Puerto Madero, quien maneja los terrenos del barrio, ha hecho reiteradas ofertas de compra; pero más grave aún, las autoridades de la UBA han estado cerca de venderlo, y sólo los ha frenado (como en 2005-2006) la acción conjunta de la comunidad educativa.
Esta vez, el rumor se desató por una nota aparecida en el Diario Perfil el 8 de febrero. Posteriormente, el Secretario General de la UBA, Carlos Más Vélez, se comunicó con la Rectora del colegio para comentarle sobre negociaciones que se estaban llevando a cabo con la Corporación Puerto Madero, y que incluirían la venta de una parte del campo (que desde hace dos años es utilizada por Yatch Club como depósito de escombros).
La Corporación también desea abrir una calle que atraviese el campo, y que por ende achique el terreno y deje inutilizables varias canchas. También busca presentar un proyecto en la Legislatura para cambiar la zonificación del terreno que quiere negociar, ya que en ese sector no se pueden construir edificios altos.
A todo esto, la propiedad del campo está en litigio. En los 90, Menem decretó que Puerto Madero, en su integridad, fuera dado a la Corporación (formada por empresarios y representantes de los gobiernos de la ciudad y la nación), para que definieran ellos el destino de los terrenos. No se aclaró cuál sería el porvenir del campo de deportes. Desde ese entonces, hay un juicio entre la UBA y la Corporación (iniciado por la UBA) por el título de propiedad.
Los argentinos tenemos experiencia en privatización de los bienes públicos. Con argumentos de que la población iba a obtener un beneficio, se dilapidaron los bienes del estado. Hoy no existen ni los bienes ni el beneficio.
El campo es propiedad del Colegio desde hace casi un siglo. Cotidianamente, disponemos de él para realizar nuestras actividades deportivas. Las autoridades de la Universidad no pueden, impunemente, privatizar el patrimonio de la escuela pública. Los graves problemas de financiamiento que sufre la educacion, deben ser resueltos mediante un fuerte aumento del presupuesto estatal, y no recurriendo a la venta o arancelamiento de los recursos universitarios.
Como verán, aún estamos recolectando información. Agradeceremos el aporte de todos los que sepan algo más del tema, especialmente asesoría legal. Sin embargo, lo más importante es contar con su compromiso, ya que no seremos nosotros solos quienes podamos solucionar el conflicto.
En los próximos días, vamos a estar realizando asambleas y otras actividades para difundir información, debatir y tomar medidas. Afortunadamente, contamos con la experiencia de ex alumnos que han defendido férreamente el Campo. Esperamos contar en esta ocasión con su respaldo. En esta situación, es importante que todas las partes de la comunidad educativa estén alerta, organizados y dispuestos a defender el Campo, propiedad indiscutible del Colegio.
Todos nosotros conocemos ya la problemática de nuestro campo de deportes: ubicado en Puerto Madero, uno de los pocos terrenos sin edificar, ha sido objeto del ferviente deseo de los inversores inmobiliarios de la zona desde hace mucho tiempo. La Corporación Puerto Madero, quien maneja los terrenos del barrio, ha hecho reiteradas ofertas de compra; pero más grave aún, las autoridades de la UBA han estado cerca de venderlo, y sólo los ha frenado (como en 2005-2006) la acción conjunta de la comunidad educativa.
Esta vez, el rumor se desató por una nota aparecida en el Diario Perfil el 8 de febrero. Posteriormente, el Secretario General de la UBA, Carlos Más Vélez, se comunicó con la Rectora del colegio para comentarle sobre negociaciones que se estaban llevando a cabo con la Corporación Puerto Madero, y que incluirían la venta de una parte del campo (que desde hace dos años es utilizada por Yatch Club como depósito de escombros).
La Corporación también desea abrir una calle que atraviese el campo, y que por ende achique el terreno y deje inutilizables varias canchas. También busca presentar un proyecto en la Legislatura para cambiar la zonificación del terreno que quiere negociar, ya que en ese sector no se pueden construir edificios altos.
A todo esto, la propiedad del campo está en litigio. En los 90, Menem decretó que Puerto Madero, en su integridad, fuera dado a la Corporación (formada por empresarios y representantes de los gobiernos de la ciudad y la nación), para que definieran ellos el destino de los terrenos. No se aclaró cuál sería el porvenir del campo de deportes. Desde ese entonces, hay un juicio entre la UBA y la Corporación (iniciado por la UBA) por el título de propiedad.
Los argentinos tenemos experiencia en privatización de los bienes públicos. Con argumentos de que la población iba a obtener un beneficio, se dilapidaron los bienes del estado. Hoy no existen ni los bienes ni el beneficio.
El campo es propiedad del Colegio desde hace casi un siglo. Cotidianamente, disponemos de él para realizar nuestras actividades deportivas. Las autoridades de la Universidad no pueden, impunemente, privatizar el patrimonio de la escuela pública. Los graves problemas de financiamiento que sufre la educacion, deben ser resueltos mediante un fuerte aumento del presupuesto estatal, y no recurriendo a la venta o arancelamiento de los recursos universitarios.
Como verán, aún estamos recolectando información. Agradeceremos el aporte de todos los que sepan algo más del tema, especialmente asesoría legal. Sin embargo, lo más importante es contar con su compromiso, ya que no seremos nosotros solos quienes podamos solucionar el conflicto.
En los próximos días, vamos a estar realizando asambleas y otras actividades para difundir información, debatir y tomar medidas. Afortunadamente, contamos con la experiencia de ex alumnos que han defendido férreamente el Campo. Esperamos contar en esta ocasión con su respaldo. En esta situación, es importante que todas las partes de la comunidad educativa estén alerta, organizados y dispuestos a defender el Campo, propiedad indiscutible del Colegio.
Mesa Directiva-
Centro de Estudiantes del Colegio Nacional de Buenos Aires
Centro de Estudiantes del Colegio Nacional de Buenos Aires
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